La Habana

Donde la luz de los poderosos no llega por la noche, el sol brilla sin piedad durante el día.

La Habana brilla y se desmorona al mismo tiempo.

El poder ejecutivo iluminado.
El teatro nacional por la noche.
Callejuelas que dan a la calle principal.
Al otro lado del Malecón.
El Malecón a mediodía.